Mi
día a día con las TICS
Por Alicia Sosa de Sánchez
La tecnología forma parte de nuestras vidas en la
actualidad lo queramos o no. Lentamente aún los más reacios se han visto
obligados a aprender cómo utilizar dichas herramientas, para así evitar quedar
aislados. Para algunos ha sido fácil, para otros una lucha constante.
El auge de las TICS se ve en las actividades más
sencillas, como en el hecho cotidiano de ver la hora. Los estudiantes acuden a
sus celulares para ello, es más tengo alumnos de octavo grado que aún no saben
leer la hora en un reloj de agujas convencionales.
Todo este bagaje tecnológico se abre paso de la mano de
los niños y jóvenes y entra sin matricularse a nuestros centros educativos.
Dicho equipamiento los ha acompañado desde su nacimiento, como nativos
digitales que son, tanto, que les cuesta imaginarse cómo sería el mundo sin
internet o telefonía móvil.
Resulta bastante motivador el entusiasmo que demuestran
los jóvenes, cuando un profesor deja de lado por un rato la tradicional pizarra
y las tizas para emplear alguna tecnología en su clase.
Además el hecho de trabajar en un colegio con doble
escolaridad, donde los alumnos se aburren con facilidad, me ha empujado muchas
veces a conjeturar alguna metodología nueva, para aplicar en las materias que
imparto; específicamente inglés y literatura castellana. Así he ido adaptando
algunas propuestas de otros colegas docentes, que he encontrado en páginas web
que visito con regularidad, ponencias que he escuchado en los congresos de
educación, a los que he asistido como “Virtual educa 2010” y algunos cursos
TICS que aparecieron con los periódicos. Seguir en Twitter a grandes educadores
ayuda mucho.
A la hora de planificar las clases nada mejor que armar
una plantilla en Word con cuadros o columnas, las cuales voy llenando con las
respectivas actividades y objetivos, incluyendo el logo del colegio. Así dejé
de lado el antiguo cuaderno universitario escrito a mano que me llevaba tanto
tiempo hacer y cuyas hojas debía arrancar al equivocarme, sin reparar en mi
caligrafía bastante reprobable.
Esta herramienta también me sirve al preparar los
exámenes, más todavía los de inglés, ya que antes tenía que fotocopiar luego
recortar y pegar en el test, los dibujos para los ítems de vocabulario, en los
cuales los alumnos deben nombrar, partes del cuerpo, vehículos, animales, etc. Ahora
solo recurro al escáner, así, las figuras ya van adosadas al documento y los imprimo
fácilmente. Claro que me costó un poco aprender a recortar en Paint y cambiar
el color a blanco y negro, pero esa es otra historia.
Todo lo antes citado es el trabajo domiciliario, ya que
los docentes traemos el trabajo a casa con nosotros. Veamos ahora en el aula.
El colegio en el cual trabajo todavía no abre la sala de computación para otra
materia que no sea informática, por lo tanto con internet todavía no cuento.
Pero tenemos un proyector o infocus, así que cuando voy a comenzar una nueva
unidad, suelo preparar una presentación en Power Point, con fotos incluidas y
eso atrae por unos minutos la atención de mis chicos.
Contamos además con una sala equipada con televisor y
reproductor de Dvd, en la cual suelo planear una clase con película una vez al
mes, con fines educativos por supuesto, generalmente algo literario para la
clase de literatura y algo divertido en inglés, para la materia de lengua
extranjera. Cuantas cosas he aprendido con mis chicos en nuestros debates post
video, los he conocido mejor también como personas.
Otra metodología que ellos han encontrado atractiva es la
siguiente: cuando hablamos de un escritor clásico, llevo un E-book (obviamente
de los gratuitos) y leemos algunos fragmentos en clase, los chicos quieren
participar de la lectura de esta forma, sólo por el simple hecho de pasar la
Tablet de mano en mano.
Esto me lleva al famoso celular, de nada ha servido
prohibirlo en clase, siempre encuentran la forma de sacarlo de algún lado. Ya
que son los mismos padres los que proveen de estos aparatos a sus hijos. Enviar
un “Sms” a una mamá es un acto natural, así como lo es recibir un “ok” de
vuelta.
Así que, tuve que
buscarle a este implemento tecnológico, alguna forma de participar en clase. Los
mensajes de texto son ideales para varios tipos de trabajo, pero hay que tener
en cuenta, que la utilización de esta herramienta tiene un costo y si alguien
no paga el servicio, no es posible su uso, es más el aparato mismo varía en
precio según las aplicaciones que posee. Y algunas veces de poco sirve un
celular muy bonito si carece de saldo.
Pero bueno, he dado opciones a los que poseen teléfonos
con cámaras y me han presentado videos y fotos de excursiones y ferias a las
que hemos asistido. Además cuando se trabaja con música, por ejemplo, analizar
la letra de una canción, podemos pasar los tracks vía blue tooht. No han
faltado aquellos que prefieren tomarle una foto a la pizarra antes que copiar
en el cuaderno.
Otros alumnos más avezados han empleado sus celulares
para tomar notas de alguna exposición, o los nombres de los personajes de una
obra de teatro que fuimos a ver. Encontraron una utilidad para el grabador de
voz, registrando entrevistas a algún escritor, como lo hicieron con Nelson
Aguilera, en la libroferia de Asunción.
Los que cuentan con conexión a internet en sus celulares,
no han perdido la oportunidad de consultar alguna palabra en Google, por no
buscarla en el diccionario impreso, y para las biografías de los escritores, la
infaltable Wikipedia.
Pasemos ahora a las redes sociales. Algunos colegas
promueven la idea de que no debemos ser “amigos” de nuestros alumnos en las
redes sociales. Yo no pienso de esta manera, siempre acepto las solicitudes de
mis alumnos y hasta ahora no me ha traído ningún problema. Por el contrario, le
encontré una utilidad a la red social Facebook, mis alumnos me suelen enviar
mensajes, preguntando cosas cuando preparan algún trabajo práctico o
exposición, otras veces cuando están solos o tristes, muchos tienen a sus
padres en España, como cristiana y mamá suelo enviarles algún versículo de la
Biblia y ellos me responden con una J
También practicamos actitudes positivas creando
conciencia sobre el bullying o a veces descubriendo y desalentando a quienes lo
intentan practicar (he sido bloqueada por algunos a causa de ello)
Pero viendo el lado positivo, a los chicos les encanta
postear sus informes o trabajos prácticos en Facebook, para ello crean una
“nota” y a continuación me etiquetan en ella, yo la leo, y les doy algunas
indicaciones si fueran necesarias. De paso somos ecológicos y ahorramos papel y
tinta. Demás está decir, que me he divertido mucho leyendo los comentarios que
publican los lectores al interactuar en la red.
De a poco voy agregando más conocimientos por medio de la
práctica, he creado un blog en donde suelo compartir algunas cosas sobre mi
tarea docente http://alisosa.blogspot.com/
de esta manera voy aprendiendo día a día como adaptar las tecnologías a mis
clases, me informo en los diversos portales educativos, me suscribí en Google
reader a páginas como busy teacher. org , docentes innovadores. net, eduteka, y
formo parte de grupos como Arandurape, docentes de Luque y Richmond teachers.
Soy muy consciente de que los docentes que venimos del
siglo XX tenemos el gran desafío de pasarnos y adaptarnos al siglo XXI, para
acompañar a nuestros estudiantes y no ser el furgón de cola, en lo que a
tecnología se refiere, o en el peor de los casos ser víctimas de las burlas y
el total desinterés de los alumnos hacia nuestra materia.